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Obito Uchiha

Di que me amas.

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sabias que...

Tuvo tanto que hacer, que la noche se le vino encima sin que se diera cuenta, y cuando repuso la alfombra del comedor era la hora de acostarse. La abuela contemplaba con un abatimiento impenetrable los residuos de su fortuna.

No, hombre, eso es mucho faltarle el respeto a la virtud. Al final se pusieron de acuerdo por doscientos veinte pesos en efectivo y algunas cosas de comer. Hicieron el viaje en la plataforma descubierta, entre bultos de arroz y latas de manteca, y los saldos del incendio: Los contrabandistas no existen.

Todo el mundo habla de ellos, pero nadie los ve. Es con buenas intenciones. Son ochocientos setenta y dos mil trescientos quince pesos, menos cuatrocientos veinte que ya me ha pagado, o sea ochocientos setenta y un mil ochocientos noventa y cinco.

Ambas reconocieron, mucho antes de verlas, los pasos de dos mulas en la yesca del desierto. Se acercaba el hombre del correo.

Montaba una buena mula, y llevaba otra de cabestro, menos entera, sobre la cual se amontonaban los sacos de lienzo del correo. Eso es lo que me cuesta la comida de un mes. Fue un trato eficaz. La fiesta estaba en su esplendor.

Y no te demores, que la patria te necesita. Soldados y civiles rompieron filas con gritos de protesta.

Todo el mundo dice que eres muy bella, y es verdad. Ahora pasamos por casualidad porque nos perdimos en el camino de la frontera. Ulises se la dio.

Cada una cuesta cincuenta mil pesos. La abuela no esperaba que llegaran a tanto. No hubo un recurso que la abuela no intentara para rescatar a la nieta de la tutela de los misioneros. O hasta que se case. Alguien que garantice su moralidad y sus buenas costumbres con una carta firmada. El mundo es grande. El hombre puso la mano en la pistola por puro instinto. El hombre se sobrepuso al temor. Puso las frutas a la altura de sus ojos para que ella comparara—.

Pasaremos como los contrabandistas Como amo la libertad, tengo sentimientos nobles y liberales, y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos. Con valor se acaban los males. Contra los canallas pueden emplearse las armas que usan ellos mismos. Id veloces a vengar al muerto, a dar la vida por el moribundo, soltura al oprimido y libertad a todos.

Creo que mi gloria ha llegado a su colmo, viendo a mi patria libre, constituida y tranquila, al separarme yo de sus gloriosas riberas. Cuando la fortuna nos sirve a medida de nuestros deseos, debemos aprovecharla.

Cuando los partidos carecen de autoridad, ora por falta de poder, ya por el triunfo de sus contrarios, nace el descontento y los debilita. Cuando temo que desaprueben mi manejo o mis ideas, dejo de importunar con mi amistad a los que me condenan.

No estamos en el caso de elegir una muerte desesperada cuando puede conservarse una vida honrosa y ahorrar sangre inocente. Dichoso el que, en lugar de un amigo, ha colocado en su pecho el amor, la inocencia y la virtud. Dios concede la victoria a la constancia.

Dios ha establecido entre los hombres el derecho y el deber para consagrar la propiedad de las cosas, de los bienes y de las instituciones. Echemos el miedo a la espalda y salvemos la patria. El alma de un siervo rara vez alcanza a apreciar la libertad: El amor a la Libertad me ha forzado a seguir un oficio contrario a todos mis sentimientos.

El amor a la patria no se conoce y por lo mismo tampoco los sacrificios heroicos. El arte de vencer se aprende en las derrotas. El cielo es prodigioso con los que combaten por la justicia y severo con los opresores. El ejercicio de la justicia es el ejercicio de la Libertad. El enemigo se ha de dividir, y dividiendo debemos destruirlo. El movimiento es el alimento de la guerra, como de la vida. El gran poder existe en la fuerza irresistible del amor. El mal necesario consuela como el gratuito irrita.

El mando me disgusta tanto como amo la gloria, y gloria no es mandar sino ejercitar grandes virtudes. El menor mal es el mayor bien posible. El modo de gobernar bien es el emplear hombres honrados, aunque sean enemigos. El mundo viejo gravita ya sobre el nuevo: El peligro es mi trono, y vencerlo es mi gloria. El que trabaja por la Libertad y la gloria no debe tener otra recompensa que gloria y Libertad.

El sistema militar es el de la fuerza, y la fuerza no es gobierno. El talento sin probidad es un azote. El verdadero guerrero se gloria solamente de vencer a sus enemigos, mas no de destruirlos.

LA ENTREVISTA FINAL

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